lunes, 30 de diciembre de 2013

Ripio.

Y le hablé al aire
como si la brisa fuese 
a contestarme con su susurro
y a arroparme en aire frío.
Y busqué atenta
entre el cantar de los pájaros 
tu voz, pero no la hallé. 

Y te busqué a ti,
entre las pesadas piedras

entre el olor de las flores 
[del cementerio] 
pero no te encontré.

Alfil inverso.






Sueltas una risotada
dos gotas de agua
mirándome
y dos puertas rosadas
contienen una carcajada
Y pensar que
la vida es tan
efímera
y se es-
fuma
con un soplo.
Una ola
se llevó la poesía
,se llevo el pájaro
y también la mano.
Y sigo esperando...
“¡Anda que...!”
¡oh!